Dice la muchacha con camisa blanca, uniforme de una empresa de limpieza: "Y el motorista le iba diciendo a la muchacha:
- Viera que mal estamos con mi esposa, ya no dormimos en el mismo cuarto. Seguimos viviendo en la misma casa por los niños pero ya ni nos hablamos."
Le contesta su amiga, la recepcionista:
- ¿Y la muchacha que decía?
- Ella bien creida con todo lo que le decía el motorista, y yo solo pensada: Bicha más dunda, si eso es lo que dicen siempre, solo para que una caiga.
A la par de ellas, el hombre con ropa formal, corbata y todo, les dice:
- Esas mentiras son de desesperados, yo por eso a las mujeres les dejo bien claro: Yo con mi esposa estoy bien, no nos estamos separando ni nada de eso. Duermo todas las noches en la misma cama, con la misma mujer, llego a cenar y platicar con ella. Yo no les miento para conseguir algo, si aún así quieren pues yo les doy, pero no pueden decir que las he engañado que estoy mal con mi familia.
Y las muchachas dice: ¡Aaaah! Don Fulanito, es que así debe ser y si la mujer es sinvergüenza no le va a importar... ya van avisadas..... (O.o)

